viernes, 8 de noviembre de 2013

DE LAS COSAS QUE NOS SEPARAN

DE LAS COSAS QUE NOS SEPARAN

Al morir las tardes
de paso a paso,
camino a casa
por veredas viejas,
en mi pensamiento, te voy llevando
con la etérea imagen de tu rostro limpio;
de tu voz que suena como rayo tibio,
siento una lágrima
ahogarse
en un pozo seco.

Al morir las tardes
de paso a paso,
camino a casa
por veredas viejas,
me voy dando cuenta, que no estás conmigo
y que nos separan montaña y selva,
miles de kilómetros
entre
Brasilia y Lima.

Al morir las tardes
de paso a paso,
camino a casa
por veredas viejas,
al entrar la noche,  con mucho sueño,
yo te invado en mi pensamiento,
son muchas horas
las que nos separan,
ciento y ochenta minutos entre
mi corazón y tu eventual olvido.


CÉSAR AUGUSTO DE LAS CASAS

No hay comentarios:

Publicar un comentario